jueves, 25 de septiembre de 2008

Septiembre

Septiembre. El mes en el que la razón vuelve de sus vacaciones. Mes de transición, de vendimia, de recogida de frutos, de reflexión. La actividad cesa poco a poco y a medida que descienden las horas de luz aumentan las dedicadas al recuerdo. Al recuerdo de lo que fue el verano, del sol, de una vida pasada que se diluye, que se va. ¿Fuimos más felices, más auténticos, estuvimos más vivos? ¿Podremos prolongar esa personalidad, esa fuerza, esa vitalidad que descubrimos hasta el verano que viene o la esconderemos poco a poco, irremediablemente, bajo los abrigos y las gabardinas hasta que el sol la ilumine de nuevo? ¿Éramos más "nosotros" o sólo un espejismo de lo que nos gustaría ser circunscrito a un paréntesis de luz, adrenalina y bienestar? No lo sé, pero lo que parece seguro es que, como en la película de Woody Allen, las vivencias del verano, con toda su intensidad, parecen diluirse con las primeras lluvias de la nueva estación, y quedarán encerradas en una casa vacía y oscura mientras otras diferentes, las de todos los días, luchan por ocupar el puesto que les corresponde en invierno.

Pero, ¿de verdad nos resignaremos a que una vez más se produzca el cambio? ¿volveremos simplemente a la rutina que dejamos atrás con los primeros rayos de sol? ¿o quizá esta vez logremos colar de polizón algo de lo aprendido durante el verano, algo que nos lleve finalmente por caminos distintos? Lo sabremos a su hora, cuando acabe SEPTIEMBRE.

"Septiembre", Woody Allen, 1987.

http://www.youtube.com/watch?v=rAtjVpZVRxA&feature=related

1 comentario:

liuia drusilla dijo...

No sé, pero me has deprimido mogollón :P.
¡Cambia el billete, andaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! :o)